Ayer, 6 de
febrero se conmemoró el Día Internacional de tolerancia Cero a la Mutilación Femenina.
Aun luchamos contra
las diferentes culturas que esgrimiendo la bandera de la Tradición, continúan realizando
mutilación en los genitales de las mujeres y particularmente de las niñas. Aun
hoy en nuestro territorio se vive esa
realidad. Pero tristemente, hay una realidad que tal vez es más cruel…y moderna:
El deseo de
algunas mujeres por recortar sus labios menores o hacer otras modificaciones en
su área vulvar, en aras de igualarse a lo que en publicidad se nos muestra
como “normal”.
Mujeres que
comparándose con estereotipos de belleza estandarizados y muchas veces
falseados (hay diversos ejemplos en la red sobre modificación de imágenes) consideran que su cuerpo –o un segmento-
es feo y no digno de valorar en su
naturalidad. Y hombres y mujeres, que lo promueven. Lo he visto en
consultas y talleres. ¿De dónde vendrá ese deseo de unificar belleza cuando la
diversidad biológica nos demuestra todo lo contrario? ¿De quién será el interés
tras esta barbarie?
Inequitativamente,
la mayor carga de la exigencia y estandarización la vivimos las mujeres.
Continuamente bombardeadas sobre productos para modificar nuestro Ser: cremas
antiarrugas, tintes para cabello, cirugías estéticas a granel, cremas
depilatorias o máquinas láser, dietas
insanas, prendas de vestir incomodas y otros adminículos (fajas, tacones, etc).
Bueno, los hombres ya están comenzando a experimentar el bombardeo
consumista y modificador: faloplastia, depilación, etc.
En el caso puntual de las vulvas: aclaramiento cutáneo,
depilación total, labioplastia (recorte de labios), himenoplastia…
Queridas mujeres
y hombres, esto tiene que parar.
Para mi es doloroso encontrarme con
mujeres, especialmente jóvenes, que repudian
alguna parte de su cuerpo porque no cumple con los estándares de moda, con los moldeamientos de un otro (medios, pareja,
moda) que no habita en ellas. O no
debería habitar.
Todo es perfecto
en nuestra anatomía y cumple un
propósito: los vellos son amortiguadores de roce y equilibradores térmicos, los
labios menores vienen alargados (más uno que otro) para hacer un cierre del
introito vaginal y así prevenir infecciones. La zona está altamente
vascularizada e inervada porque allí se encuentran nuestros principales órganos
para el placer.
Si una mujer
quiere embellecer cualquier parte de su cuerpo, está en todo su derecho. El
ejercer con dignidad y libertad sobre
su Ser es un privilegio dado a cada
criatura, lo que no es sano, es hacerlo
por las razones equivocadas.
Cualquier
procedimiento realizado en dicha zona alterará en mayor o menor medida la percepción y en algunas mujeres luego de procedimientos
quirúrgicos, dicha zona queda con poca
o ninguna sensibilidad o en el peor de
los casos con hiperestesia (mayor sensibilidad que casi se
torna en dolorosa). Lo mismo pasa en hombres.
Queridos hombres
y mujeres, esto tiene que parar. Reconoce en tu cuerpo, toda la belleza que
portas, valora con quien te relaciones
por cómo es como humano y no como está: vestido, rasurado, encanecido,
arrugado, operado…Si el Ser con el que vives o te relacionas no comparte contigo
ni te valora por Ser quien Eres, tal vez lo que necesitas es una “Cirugía de Relación.”
Por el derecho a
una Vulva Natural, Única y Gozosa. Por el Derecho a un Falo natural, único y gozoso:
Dile No a la
mutilación, ya sea genital, corporal, ideológica,
emocional.
Dile SI a vivir
en Dignidad, Libertad, Aceptación, Amor Incondicional, Alegría y Respeto.
En Amor y Salud
Adriana Marcela
AMARA